18 abril, 2024

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Carnac: en bici entre menhires y dólmenes

Carnac es una localidad francesa situada al sur de la región de Bretaña, junto a la costa. Si en toda la zona abundan los monumentos megalíticos, es junto a Carnac donde se concentra el mayor número de ellos. En muy pocos kilómetros podemos encontrar más de 2500 grandes piedras alineadas en varias hileras. Proponemos visitar la ciudad y los yacimientos en una excursión en bicicleta desde el centro.

Alojamiento en Carnac

Llegamos a Carnac durante un viaje en coche por Bretaña. La opción de alojamiento elegida, como en casi todo el resto del viaje, fueron las «chambres d’hôtes» (habitaciones de huéspedes). Se trata de pequeños negocios en los que una familia habilita algunas habitaciones de su casa como alojamiento turístico, incluyendo desayuno. Para encontrar estos alojamientos basta con dar una vuelta por la ciudad, fijándose en los carteles, o preguntar en la oficina de turismo.

Llegamos a la ciudad ya anocheciendo, con idea de encontrar alojamiento cuanto antes. Tuvimos la suerte de encontrar muy pronto la casa de huéspedes de la familia Marcel Fraval. Situada cerca del mar, con un patio grande para aparcar y el desayuno servido en la habitación, resultó una estancia agradable.

Excursión en bicicleta por Carnac

En el centro de la ciudad hay varios negocios de alquiler de bicicletas. Es un medio adecuado, ya que no hay demasiadas cuestas. El tráfico de automóviles, aunque lo hay, no es demasiado abundante. Junto a las principales concentraciones de menhires hay aparcamientos turísticos, pero preferimos hacerlo así para visitar algún monumento aislado que no es tan accesible, y de paso hacer algo de ejercicio.

Después de informarnos en la oficina de turismo y visitar el museo municipal, fuimos a alquilar una bicicleta para visitar los alineamientos. El encargado del negocio nos proporcionó un mapa y nos aconsejó una ruta para visitar algunos puntos de interés de la ciudad, terminando en los alineamientos y otros monumentos prehistóricos. La ruta duraría algo más de cuatro horas.

Ruta en bicicleta por Carnac

Playas, St-Colomban, Le Pô

La ruta sugerida comienza por el sur de la ciudad, recorriendo las playas para terminar en St-Colomban. Aquí se puede parar a visitar la capilla de Sant-Colomban, que conserva unos curiosos restos de antiguos grafitis. Representan naves inglesas del siglo XVI y parece ser que se hicieron con motivo de una invasión que se produjo cerca de aquí en 1548.

Grafittis siglo XVI

Se continúa hacia el norte, pasando cerca de Le Pô. En esta ensenada, aprovechando las fuertes mareas, abundan los cultivos de ostras. No pararíamos durante esta excursión sino en otro momento con más calma.

Carnac Le Po

Los alineamientos

Un poco más al noreste, encontramos los primeros alineamientos. Al llegar, hay un aparcamiento turístico y un centro de visitantes. Aprovechamos para hacer una parada técnica, rellenar agua y cruzar la carretera para ver los alineamientos de Ménec.

Carnac Menhires Ménec

Para evitar dañar el terreno y desestabilizar los megalitos, no es posible caminar entre ellos. Hay caminos que los rodean para poder verlos más de cerca.

Alineamientos megalíticos Carnac

Un consejo: el camino que va por detrás de los alineamientos no es adecuado para la bicicleta. A ratos el camino es algo estrecho y cruzarse con un peatón es problemático. Es mejor dejar la bicicleta en el parking y dar la vuelta, o continuar por la carretera. No faltan opciones de parar a ver lo más de 2500 menhires que vamos a encontrar.

Carnac monumentos megalíticos

Continuando por la carretera hacia el este nos encontramos una torre donde podemos subir para ver los alineamientos desde las alturas.

Carnac

Avanzamos, pasando por los alineamientos de Kermario, pasando también junto a ellos.

Alineamientos de Carnac

El gigante de Manio

Continuamos por la carretera hasta llegar a los alineamientos de Kerlescan, junto a un centro de equitación. Nos desviamos a la izquierda adentrándonos un poco en el bosque. En un lugar tranquilo y apartado, nos encontramos un cuadrilátero de piedra. Muy cerca podemos ver el gigante de Manio, un imponente menhir de más de seis metros de altura. La verdad es que impresiona.

Menhir Gigante de Manio Carnac

Cairn de Kercado

Volovemos a la carretera y desandamos un poco de camino hasta ver un indicador de «Tumulus» hacia el sur. Tomamos este camino, que poco después gira bruscamente a la izquierda hacia Château d’eau. Cerca de este giro se encuentra el Túmulo o Cairn de Kercado. Hay un puesto en la entrada que a veces no está atendido. Hay fichas explicativas plastificadas en varios idiomas y una cesta donde se deja el importe de la entrada.

Kercado Carnac

El cairn es una antigua tumba formada por una galería de dólmenes cubiertos con tierra. En el interior de la galería podemos ver algunos dibujos tallados en la piedra.

Vuelta a Carnac

Tras visitar el túmulo, continuamos hacia el sur. El camino discurre entre bosques descendiendo suavemente hacia el mar. Cuando llegamos de nuevo a las playas, la ruta se puede alargar girando a la izquierda para visitar las antiguas salinas y playa de Kervillen. Hay un merendero, buena opción para comer si se hace la ruta por la mañana. Nosotros nos habíamos quedado sin tiempo, así que volvimos por el mar dirección oeste, hacia la ciudad, para devolver la bicicleta.

Más cosas que hacer en Carnac

El centro de Carnac es animado y no faltan los locales de ocio y restaurantes. En cuanto a gastronomía también se puede comer en alguna de las granjas de ostras de Le Pô.

A veinte kilómetros de Carnac se puede visitar Sant Goustan, en Auray. Es un puerto medieval muy bien conservado, donde también podemos encontrar restaurantes donde comer los típicos mejillones con patatas fritas (moules-frites) o galletes (tortas de trigo sarraceno, con relleno dulce o salado) y sidra. El coche se deja en un aparcamiento, para caminar unos cien metros cuesta abajo hasta el puerto.

Sant Goustan puerto medieval Bretaña

Cerca de Carnac también se encuentra el gofo de Morbihan, donde se puede contratar una excursión en barco para visitar monumentos megalíticos en islas que antiguamente estuvieron unidas al continente. Se puede visitar el Cairn de Gavrinis y un círculo de piedras parcialmente sumergido en el mar.

En la carreteras de entrada a Carnac vimos una indicación hacia una granja de agricultura biológica, llamada Earl les Primeveres. Al irnos entramos para comprar un par de cajas de sidra bretona, aprovechando que volveríamos en coche hasta España.

 

Si, como a mí, te fascinan los monumentos megalíticos, esta es una parada obligada en un viaje por Bretaña. Además, Carnac es un buen punto de partida para explorar otros lugares de interés de la zona ¿Has visitado Carnac? ¿Qué te ha parecido? ¿Conoces otros monumentos megalíticos? Háblanos de ellos o envía tus preguntas usando los comentarios de la página o, en privado, mediante el formulario de contacto.

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